Palacio
reconstruido en el siglo XIX, aunque data su origen del año 1521 (siglo
XVI). Siendo en ese momento Don Juan de Valdivielso el escribano de la villa.
Esta rodeado con la Cruz de Calatraba, una orden militar de la edad media a
la que pertenecía Don Pedro de Valdivielso (nieto de Don Juan de Valdivielso).
La decoración
interior del Hotel Altamira está basada en la arquitectura tradicional
cántabra, respetando el diseño original y utilizando para
ello materiales nobles como la piedra y la madera.