
| Superficie | 87,20 Km2 |
| Nº de habitantes | 2.273 |
| Distancia desde Santander | 48 km. |
| Altitud | 177 m. |
| Estación de ferrocarril | No |
| Línea de autobuses | Sí |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 82 60 19 |
Existen tres pequeñas empresas en esta zona que dan cobertura de trabajo a varios cientos de iguñeses.Estas son:
LACTEOS MORAIS S.A.:.A.Empresa perteneciente al grupo pascual.Envasa leche de gran calidad muy conocida en España.Es la llamada leche frixia.
HILATURAS PORTOLIN S.A.:Fabrica tejidos de Lino por el metodo tradicional.Utilizados por la alta costura
DE LAS CUEVAS HNOS.:Pequeñas empresas dedicadas a la cria y matanza de animales de granja. El comercio apenas existe y la gente se dedica a la ganaderia,construcción y al trabajo en empresas de los alrededores.
Otro factor a tener en cuenta es la ganaderia, puesto que cuentan con una raza de ganado vacuno como es la vaca Tudanca, que esta muy revalorizada y da un prestigio a la zona.
Como iglesias más mencionables, a más de las citadas, está la ermita de Santa Lucía, gótica, en sillería, con bella imagen castellano-flamenca de finales del XV. Más interés tienen las torres y casas solariegas que aún quedan en abundancia y que ostentan el escudo de sus dueños (Ceballos, Quevedo, Collantes,...) "a lo que son muy aficionados los nobles del país", como dice Madoz. En las Fraguas, ya de arquitectura moderna pero muy representativa, está el palacio de Hornillos, obra del arquitecto inglés Selden Wornum, modelo del palacio de la Magdalena en Santander. Su capilla es totalmente neoclásica; se conoce por la iglesia de San Jorge y más vulgarmente por "El Partenón", indicándonos con esto su aspecto.
Casonas de los siglos XVII y XVIII
En el barrio de La Herrán se encuentra la casa de don Adriano García
Lomas ( etnógrafo, autor de "los pasiegos" ), del siglo
XIX, junto a la capilla humilladero que conserva la Cruz en su interior.
En Arenas de Iguña son destacables diversas casonas montañesas,
como la Casona de Collantes, Ceballos o Quevedo.
Muy cerca de Arenas de Iguña se encuentra la localidad de Las Fraguas,
a la que merece la pena acercarse, pues alberga más de una grata
sorpresa.
Iglesia de San Jorge
Iglesia neoclásica, también conocida como "El Partenón".
Construida a modo de templo romano en 1890 por los duques de Santo Mauro.
Es exástilo, períptero y de orden corintio sobre podium.
Edificio muy interesante dada la escasez de monumentos neoclásicos
puros en Cantabria.
Palacio del Hornillo
Muy cerca de la Iglesia de San Jorge, de estilo pintoresquista inglés,
que fue diseñado por el arquitecto inglés Selden Wornum
y se edificó entre 1899 y 1904.
Fue precedente del palacio de la Magdalena, de Riancho y Bringas, que
sigue el estilo del de Las Fraguas. Este tiene un pórtico de entrada
de cinco altos apoyados en columnas y dos cuerpos laterales a dos aguas
con ventanales divididos al modo inglés. El palacio posee uno de
los parques más bellos de Cantabria, con sus estanques, lagos,
especies variadas de árboles, etc... lo que contribuyó a
que el trazado de la nueva carreterea, que iba a destrozarlo, se desviase
por otros terrenos menos peculiares.
Subiendo al pueblo de Bostronizo podremos admirar uno de los mejores tesoros del Valle de Iguña, la ermita mozárabe de San Román de Moroso. No es fácil llegar a este tesoro oculto, así que te damos todas las indicaciones necesarias debajo. Aunque se trata de una iglesia humilde, es prácticamente la única muestra mozárabe en Cantabria junto con la iglesia de Santa María de Lebeña.
Iglesia de San Román de Moroso
Se trata de una pequeña iglesia mozárabe del siglo X, uno
de los pocos ejemplos que se encuentran en Cantabria. Para llegar partimos
desde lo alto del pueblo, donde hallaremos este cartel, que marca el comienzo
de una pista forestal de 3,5 kilómetros. Aunque es posible recorrer
toda la distancia con
automóvil ( nosotros lo hicimos ) no es recomendable, dado el mal estado del camino. Podemos optar por dejar el coche aquí y dar un tranquilo paseo con el bocata ( el paraje donde está la iglesia es fantástico para quedarse a comer ). Llevar el coche supone exponerse a un camino de horribles baches, vacas sueltas y obstáculos varios. Nosotros encontramos un vallado que tuvimos que retirar en medio del camino y que nos hizo dudar de si estábamos en la senda correcta. Efectivamente era por ahí, nunca hay que desviarse de este camino principal.
Cerca de un pequeño río, entre robles y casi oculta, se halla la iglesia.
