Ascendiendo la cuenca del Ason por la carretera que corre paralela a él, llegamos a Limpias, villa de merecida fama por sus casonas, palacios y ermitas. Resulta muy hermosa la vista del Ason desde el antiguo atracadero, en el barrio del Ribero, zona privilegiada para la pesca de la angula.
Remontando el río, llegaremos a otra villa que ha alcanzado justificada fama, Ampuero, allí el viajero podrá degustar los más exquisitos platos de la gastronomía ribereña, en especial el salmón y la angula, así como recorrer sus calles, si no coinciden su visita con el 8 y 9 de septiembre, pues entonces se verá envuelto en la algarabía de sus encierros taurinos, que compiten en colorido y alegría con los mas famosos de España.
A seis kilómetros de Ampuero se encuentra
el Santuario de la Bien Aparecida, patrona de Cantabria, con iglesia
del siglo XVIII ricamente adornada de retablos. Desde Ramales de la
Victoria se puede continuar hacia el valle de Ruesga o introducirnos
en el de Soba, ascendiendo por la cuenca del río Gándara,
a los veintiséis pueblos que integran el valle, diseminados
por un vasto territorio con una riqueza ecológica notable,
en la que resaltan sus bosques autóctonos y magnificas panorámicas.