
| Superficie | 31,30 Km2 |
| Nº de habitantes | 952 |
| Distancia desde Santander | 56 km. |
| Altitud | 298 m. |
| Estación de ferrocarril | Sí |
| Línea de autobuses | Sí |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 84 10 36 |
Es su mayoría, la economía de este
pueblo es fruto de la ganadería y la agricultura.
En la temporada alta de turismo, el municipio también obtiene bastantes
beneficios debido a la afluencia de gente, ya que Barcena de Pie de Concha
es muy visitado por su patrimonio artístico e histórico.
La historia conocida de Bárcena de Pie de Concha comienza prácticamente con los romanos, pues tampoco los grupos cántabros, que sepamos, han dejado en el municipio reliquias de su existencia, aunque su proximidad a los de Buelna hacen suponerla. Sin embargo, cuando las legiones romanas abren para el imperio el camino del Besaya hacia la costa, ya nos queda en Barcena la huella de sus trabajos en esas piedras que aún permanecen en la calzada conservada entre Pesquera y Pie de Concha, en una extensión de cinco quilómetros y que salva una diferencia de altitud de casi cuatrocientos metros. Sería un espléndido vestigio de la vía romana más transitada que iba desde Pisoraca a Portus Blendius pasando por Julióbriga.
Durante toda la Edad Media siguió en servicio esta "itinera antigua", como se deduce, entre otras razones, por la abundancia de monasterios románicos que jalonan el curso del Besaya. Ya Bárcena es citada en el fuero de Cervatos, del 999, del conde de Castilla, si bien la interpolación que este fuero sufrió no nos asegura la cita. Más segura, pero siempre con interrogación con referencia a la fecha, es la mención hacia 1110 de un monasterio de Cillaperriel en Iguña, que tuvo que ser el de los Santos Cosme y Damian de Bárcena, puesto que Ángel de los Ríos dice que existe aún en Bárcena "un sitio llamado Cillaperil o cosa semejante". La iglesia románica del pueblo, con la misma advocación, lo asegura.
Siempre Bárcena de Pie de Concha tuvo una
posición estratégica. Salvado el fuerte descenso de la calzada,
y no lejos del caserío, parece que se cobró en el castillo
de Cobejo (hoy perteneciente al municipio de Molledo), el "portazgo
real y guarda de paños y metales", según el Apeo del
Infante don Fernando de 1404.
El territorio fue causa de las disputas nobiliarias de los Mendoza y Manrique,
consiguiendo éstos su señorío hasta el siglo XVIII,
aunque en 1588 Felipe II vendió el de los dos lugares de Pie de
Concha y Bárcena a Alonso Camino que fundó un mayorazgo.
En el aspecto artístico ya hemos señalado la interesante iglesia románica de Bárcena , que bien pudiera ser de los primeros años del XII, en fecha no muy lejana a Cervatos, Castañeda, Pujayo, etc. Iglesia de una sola nave, con una secuencia al exterior de variadísimos canecillos que sostienen la cornisa. En el interior, lápida de consagración, sin indicar fecha, y capiteles del arco triunfal de leones afrontados y bolas con caperuza.
En Pie de Concha, buena iglesia del XVII, la de la Natividad, con dos retablos: el mayor, de la escuela de Cudeyo de hacia 1630-40; el de la epístola es también de semejante cronología. En la ermita de la Consolación, imagen de la Virgen que, abriéndose en forma de tríptico, muestra escenas de la Pasión, en relieve. En Bárcena, como arquitectura neoregionalista, algunas casonas de los Collantes, de principios de siglo.
El municipio está emplazado en plena vía de comunicación con la Meseta, existiendo entre Bárcena y Pesquera un tramo de la calzada romana que iba desde Herrera de Pisuerga hasta Portius Blendium
(Suances ).
Es el mejor conservado de Cantabria, con 5 Km. de empedrado, marcas
de rodadas de carros y canalizaciones transversales para evacuar las
aguas.
Comunicaba la Meseta con la Costa Cantábrica
y su uso se prolongó hasta el siglo XVIII. Posiblemente el origen
de la calzada fue militar, pero una vez concluídas las guerras
se utilizó para fines administrativos y económicos.
En la Edad Media fue vía de tránsito entre las Asturias
de Santillana y el interior. El tráfico de mercancías
y personas se regulaba con fortalezas como el Castillo de Cobejo.
Arquitectura popular
Destaca una casa del siglo XVI en Pujayo y varias regionalistas de principios de siglo, en Bárcena de Pie de Concha, construidas por Javier González Riancho.
Iglesia de los Santos Cosme y Damián
Destaca la iglesia románica de Bárcena de Pie de Concha,
de la primera mitad del siglo XII, de una sola nave como es característico
en el románico de la cuenca del Besaya. Conserva una buena colección
de canecillos de diferen- tes temas: Cabezas animales, humanas, animales
completos, figurillas de hombres y mujeres desnudos, algunos con instrumentos
musicales, bolas, monstruos que engullen personas, volutas...
Ha sido reformada en sus dos pisos superiores la espadaña románica.
El interior, muy transformado, mantiene el arco triunfal románico, un poco apuntado, apoyado en capitales muy bien tallados de leones afrontados y bolas con caperuza. Los cimacios, de anillos unidos y rehundidos. También guarda una bella imagen dela Virgen sedente con el Niño del siglo XIII.
Esta iglesia debió de ser la que los documentos citan como monasterio
de Cillaperriel, que Alfonso VIII donó a la catedral de Burgos
en 1185.
En Pie de Concha se encuentra esta iglesia del siglo XVII que contiene dos retablos de interés del mismo siglo, con imaginería y relieves de época y una imagen gótica, sedente, de la Virgen con el Niño. Importante lienzo de Cristo, que sigue el modelo miguelangesco difundido por el pintor burgalés Mateo Cerezo. Esta iglesia presenta la particularidad de tener una planta de dos naves.
Junto a la puerta se encuentra una estela funeraria, quizás del siglo IX, que nos recuerda le existencia de un templo anterior.
Ermita de la Consolación
La ermita de la Consolación en Bárcena
de Pie de Concha, no tiene mayor interés al exterior.
No obstante, en su interior se encuentra una originalísima imagen
de la Virgen con el Niño que se abre a modo de tríptico
y deja ver en el interior escenas de la Pasión.
Muy interesante y curiosa, se trata de una pieza única en la región. La cronología del tríptico parece datar del siglo XVI.




