Inmediatamente comenzarán las primeras rampas de acceso al Puerto del Escudo, donde la belleza de las panorámicas esta asegurada por el camino que vamos a emprender.
Ascendidas las duras rampas del puerto, se comienza el más suave descenso hasta llegar a la desviación que, a la derecha marca la desviación a Reinosa, frente a nosotros el embalse del Ebro, ideal para la practica de deportes acuáticos. Inmediatamente Corconte, uno de los mas afamados balnearios de Cantabria, y en sus inmediaciones, a orillas del pantano, abundante arbolado que parece invitar al descanso. Algo mas allá y, siempre junto al embalse, después de atravesar Monegro, Orzales y Requejo, llegaremos a Reinosa.
La segunda parte del itinerario discurre paralela al cauce del Besaya, del que nos apartaremos de cuando en cuando para visitar los numerosos edificios medievales que, a ambos lados del camino nos saldrán al paso en Pujayo, Silío, Las Fraguas, etc.
Al otro lado de la carretera general, en Arenas de Iguña, una desviación nos llevara a Bostronizo y acompañando al Besaya en su descenso por el valle de Buelna se llega a Las Caldas del Besaya, famosa por el balneario y su convento dominico.