
| Superficie | 81,3 Km2 |
| Nº de habitantes | 732 |
| Distancia desde Santander | 132 km. |
| Altitud | 363 m. |
| Estación de ferrocarril | No |
| Línea de autobuses | No |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) |
El municipio de Cabezón de Liébana se encuentra en el centro de esta comarca natural, bañada por el río Bullón y sus afluentes Aniezo y Cabra. En las estribaciones de Peña Sagra, se tiene constancia arqueológica de la presencia de pastores durante la Edad del Bronce, constructores de megalitos que han dejado estructuras tumulares y algún menhir, a altitudes que oscilan entre 1000 y 1400 metros.
El territorio también estaría habitado durante la Edad del Hierro, según los documentos romanos, por la gens cántabra de los concanos, de los que han quedado como posibles vestigios arqueológicos una estela en Luriezo, con nombres indígenas e inscripción romana, y una fíbula de arco en Bárago. Durante la Edad Media, el actual municipio formará parte del antiguo Valle de Valdeprado, uno de los que constituían la Merindad de Liébana. Durante el reinado de Alfonso I, en el siglo VIII, cruzan estas tierras grupos de repobladores castellanos que huyendo de los árabes, encuentran refugio en la Liébana. Su presencia se deja ver en la proliferación de necrópolis de tumbas de lajas como las de Frama, Piasca, San Andrés y Buyezo.
Una de las mayores joyas arquitectónicas que podemos contemplar en la comarca lebaniega, se encuentra en el pueblo de Piasca. Alrededor del monasterio e iglesia de Santa María, giró gran parte de la historia del valle. Esta iglesia es monumento nacional desde el año 1930. En el pueblo de Luriezo se encuentra en el interior del pórtico de la iglesia parroquial una gran estela de origen cántabro-romano, que presenta una inscripción con restos de las dos culturas de ambos pueblos. A principios de siglo fue dada a conocer por el historiador lebaniego Eduardo Jusué. Se encontraba deteriorada en el exterior de la iglesia y se introdujo en el portal en el año 1955.



