Con el telón de fondo de
los Picos de Europa al oeste y la sierra de Peña Sagra al sur, se
encuentra este valle compuesto por pequeños núcleos de población,
próximos a la depresión del valle, formado por el río
Lamasón y el arroyo de Lafuente.
Se accede al municipio a través de la crestera que une Puentenansa
con La Hermida, o desde el municipio limítrofe por el Sur, Herrerías.
Núcleos de población: Cires, Lafuente, Quintanilla, Río,
Sobrelapeña, Burió y La Venta Fresneda.
Historia
Recursos
Este valle y municipio de la cuenca
del Nansa se ubica al pie de Peña Sagra, con unos relieves montañosos
sumamente accidentados y atractivos desde el punto de vista paisajístico,
siendo su valor natural más destacado los diversos y variados bosques
que conserva: hayedos, abedulares, robledales y encinares. Dada su riqueza
forestal, el aprovechamiento maderero de los bosques autóctonos,
especialmente del Monte Tanea, situado en la ladera Norte de Peñasagra,
representó en las décadas de años 60 y 70 una fuente
de riqueza importante.
En éste municipio se pueden ver las mejores cabañas de vacas
tudancas de la comarca, y en consecuencia magníficos conjuntos de
invernales, elementos creados para cumplir la función de ser lugar
de "invernar" de las vacas. El río Tanea con magníficos
montes, y los collados que circundan el municipio, así como las crestas
de Andara, dan una riqueza singular a éste municipio
Hasta la Alta Edad Media no encontramos
ni un solo dato ni en el registro arqueológico ni en el documental.
En la Edad Media la mayor parte de sus lugares eran de behetría.
A pesar de los intentos señorializadores casi todos ellos se mantuvieron
en la jurisdicción de realengo y como tales elegían sus regidores
y al alcalde ordinario, que administraba la justicia en nombre del Rey.
Durante los primeros siglos modernos se integró en la federación
denominada "Cinco Valles de Peñamellera". Lamasón
fue reconocido como municipio independiente en la integridad, tal como ha
permanecido hasta la actualidad. Aunque al principio estuvo en el efímero
partido judicial de Puentenansa, desde 1835 quedó integrado en el
de San Vicente de la Barquera.
El monumento que más se
remonta en el oscuro pasado de este municipio es la iglesia parroquial de
Santa María en Sobrelapeña. Presenta restos de obra de la
primera mitad del siglo XII, con añadidos posteriores, que forman
el conjunto de la iglesia y que corresponden a los siglos XVI y XVII. También
altomedieval es la iglesia de Santa Juliana, en Lafuente, bella obra de
fines del siglo XII y principios del XIII, románica de una sola nave,
con puerta de arquivoltas simples y capiteles vegetales. En el interior,
la nave se separa del ábside por arco triunfal que apoya sobre capiteles
historiados.
También en Sobrelapeña está la ermita de San Bartolomé,
obra de los siglos XVII o XVIII, de estilo popular y rústico.
En cuanto a la arquitectura popular, señalaremos las alineaciones
de casas bien conservadas en todo el municipio: Sobrelapeña, Lafuente
... Estas disposiciones alineadas se sitúan en torno a antiguos caminos,
así en Sobrelapeña se ubican junto al camino de Liébana.
Destacan así mismo conjuntos de casas en hilera entre las que sobresalen
los de origen medieval.
Monumentos
Es el valle de Lamasón el
paso natural de comunicación entre los ríos Deva y Nansa,
con la importancia histórica que la comunicación interna tiene
en el desarrollo económico de Cantabria.
Su actividad económica se centra en la explotación agropecuaria.
El sistema productivo tradicional (vacas y prados) es, sin duda, su principal
activo económico. A esto se une la incipiente implantación
de infraestructura turística en el municipio, que permite disfrutar
de sus excepcionales recursos ambientales (bosques, paisajes,...). .
Actualidad
Ferias, exposiciones y concursos
de ganado: Collado de Hoz, 2º sábado de abril y último
sábado de Octubre. Quintanilla, 24 de agosto y 5 de noviembre.
Festividades:
29 de Junio, San Pedro, La Fuente.
24 de Agosto, San Bartólome, Quintanilla.
Fiestas
La típica de la comarca,
basada en exquisitos primeros platos que acompañados de carne de
animales de pasto y complementada con postres, fundamentalmente los derivados
de la leche: flan, arroz con leche, leche frita, etc, dan placer a los amantes
de la buena gastronomía.