Penetrando en el desfiladero de la Hermida, capricho orográfico
socavado por el río Deva, truchero y salmonero donde los haya,
a cuyo inicio, en Urdón, encontraremos una desviación
a la derecha que nos llevara hasta Tresviso, capital del queso "picón",
de excelente calidad, de excelente calidad, al que da su nombre.
Hacia la mitad del desfiladero, encajonado y paralelo al Deva se
encuentra el pueblo de la Hermida, lugar de reunión de numerosos
aficionados a la pesca, desde donde podremos acercarnos a Peñarubia,
Lamasón y el valle del Nansa.
Bajo el dominio del macizo oriental de los Picos de Europa se llega a Tama y, finalmente Potes, que actuara para nosotros como punto de partida y llegada, pues en Liébana "todos los caminos conducen a Potes", capital lebaniega, centro administrativo y principal foco de atracción turística.
Una primera excursión desde Potes nos llevara al corazón de los Picos de Europa. A unos cinco kilómetros tomando una desviación a la izquierda, podremos visitar el monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Continuando paralelos al río Deva, nuestro itinerario transcurrirá por magníficos parajes. Finalmente llegaremos a Fuente De, con su parador de turismo y las instalaciones del teleférico, desde el que se puede acceder al macizo central de los Picos de Europa. En las cercanías se encuentra también el refugio de Aliva y el Santuario de la Virgen de las Nieves.
No podemos dejar de comentar el aspecto climatológico de esta comarca. El entorno formado por altas montañas, hace que Liébana posea un auténtico microclima propio llegando incluso, en algunos casos, a encontrarnos con un tiempo nublado incluso lluvioso antes de comenzar a cruzar el desfiladero de La Hermida y una vez pasado éste, sorprendernos con un radiante sol iluminando el cielo lebaniego.