
| Superficie | 36,7 Km2 |
| Nº de habitantes | 2.267 |
| Distancia desde Santander | 27 km. |
| Altitud | 110 m. |
| Estación de ferrocarril | Sí |
| Línea de autobuses | Sí |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 52 80 21 |
El turismo en el municipio es aún incipiente, pero dada la tranquilidad del valle, la belleza de su paisaje y entorno públicos, el número de turistas se está incrementado cada año.

A mediados del siglo XVII se instalaron en la villa los primeros hornos de fundición que hubo en España. En 1660 nació Francisco de la Vega Casar, el Hombre Pez, personaje que daría lugar a una famosa leyenda en fundamentos históricos, que ha transcendido al ámbito nacional. Su riqueza arquitectónica es tan importante que en 1978 se inició el expediente para ser Conjunto Histórico Artístico.
Pámanes, el otro pueblo del municipio aparece en la historia a principios del siglo X. La villa además de depender de la Abadía de Santander era lugar de hebetría, es decir, que podía escoger a su señor, el cual era entonces Pedro Gonzalez de Agüero.
El estilo en general es sobrio y elegante, con ligeras influencias vitruvianas en el uso del almohadillado, la utilización de la columna o la sillería bícroma. La torre, es lo más interesante del palacio. En su interior, se guardan los sepulcros del fundador y su hija, así como los de Agustín Hermosa y su hijo. En la actualidad, gran parte del palacio está dedicado a museo de arte moderno.
San Pantaleón el 27 de Julio en el pueblo "El Mercadillo".
San Lorenzo el 10 de Agosto tambien en el pueblo "El Mercadillo".

Cuenta Liérganes con una hístoria singular que le ha dado casi fama universal, la del "Hombre Pez", y que ha sido objeto de estudio por muchos investigadores. Francisco de la Vega Casar, llamado el "Hombre Pez", es sin duda, entre todos los hijos de Liérganes aquel que más ha contribuido a dar conocer el nombre del pueblo. Muy aficionado al agua se regodeaba bañandose en el río y mar Francisco de la Vega fue enviado por su madre a aprender el oficio de carpintero a Bilbao cuando contaba dieciséis años. Con ocasión de estar bañandose en la ría del Nervion, desaparecio y fue hallado por unos pescadores en la bahía de Cádiz, perdida la razón y el habla y pronunciando solamente las palabras "Lierganes, pan, vino y tabaco".



