
| Superficie | 89 Km2 |
| Nº de habitantes | 406 |
| Distancia desde Santander | 62 km. |
| Altitud | 640 m. |
| Estación de ferrocarril | |
| Línea de autobuses | |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 70 60 87 |
Es posiblemente este municipio donde mejor se manifiesta el aprovechamiento de la madera para múltiples usos. En la actualidad es frecuente ver a los artesanos trabajando fundamentalmente rastrillos, astas de dalle y otras herramientas de uso agrícola-ganadero. Para ello usan esencialmente madera de avellano, tan abundante en los montes de este municipio. Este sector junto con la ganadería tradicional y los servicios turísticos y gastronómicos forman su actividad económica.
Durante la Baja Edad Media, Los Tojos, que era tierra de behetría, donde los habitantes elegían libremente a su señor, formó un concejo propio, que posteriormente pasó a depender de la Casa de la Vega. Al igual que el resto del valle, Los Tojos mantuvo esa dependencia con los duques del Infantado hasta el Pleito de los Valles.
El aprovechamiento del monte y la ganadería constituían la principal ocupación de los cabuérnigos. Se practicaba asimismo la caza mayor (incluido el oso) y la pesca de truchas y angulas. En Los Tojos había dos molinos harineros y otros dos en Bárcena Mayor. En esta localidad se cita también la existencia de dos herreros. Las gentes del municipio eran expertos en la artesanía de la madera con la que fabricaban no sólo carros y aperos de labranza, sino incluso muebles de calidad.
El primer Ayuntamiento constitucional formado en este territorio (1822) se llamó de Correpoco, e incluía al concejo de Viaña. En 1835 adoptó el nombre y los límites del actual municipio. Con los demás del viejo valle estuvo en el partido judicial de Puentenansa, después en el de Cabuérniga y, por fin, desde hace cuarenta años forma parte del de Torrelavega.

Interés especial tiene el conjunto histórico artístico de Bárcena Mayor, ejemplo de conjunto arquitectónico rural. Presenta calles estrechas y empedradas, y sus casas solanas con tejaroces y soportales. Está declarado Conjunto Histórico Artístico desde Enero de 1980.

Forma parte junto con Ruente, Cabuérniga y Campoó de Suso, de la mancomunidad Campoó-Cabuérniga a la que pertenecen los principales montes y zonas de pastos de la zona.
Su actividad económica se centra por igual en tres sectores: la ganadería, la artesanía y los servicios turísticos y gastronómicos.
A destacar también la riqueza natural de éste municipio que cualquiera de los núcleos boscosos, ofrece una magnífica excursión.

