Dos kilómetros mas al sur llegaremos a Soto, tomando la bifurcación
de nuestra izquierda, accederemos a la comarcal que atraviesa el valle
de Carriedo, no sin antes detenernos en el convento franciscano de
Soto.
Continuando por Escobedo y Villafufre llegaremos a Villacarriedo, localidad asentada a orillas del Pisueña en la que brilla con luz propia el Palacio de Soñanes, continuando hasta Selaya, lugar típico por sus sobaos y quesadas.
Abandonando la riqueza de los blasones para adentrarse en uno de los territorios más recónditos, pero a la vez mas cargados de grandeza paisajística y tradición de Cantabria: El Valle del Pas, al que se accede por el puerto de la Braguía. Desde la Vega de Pas se puede enlazar con el valle de Toranzo, San Pedro del Romeral y el curso del río Miera, paisaje natural agreste que conduce a San Roque de Riomiera.
Volviendo a la comarcal, después de pasar por Liérganes y La Cavada se llega a Solares, famosa por su balneario y sus aguas mineromedicinales, que se ha convertido en los últimos años en el lugar de encuentro y ocio juvenil preferido de la zona.