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Especialidades
Superficie 34,40 Km2
Nº de habitantes 2.283
Distancia desde Santander 60 km.
Altitud 84 m.
Estación de ferrocarril No
Línea de autobuses
Teléfono del Ayuntamiento (942) 64 60 04
Municipio interior situado en el corazón de la cuenca del Asón, caracterizándose por los agrestes macizos calizos que lo rodean, próximos a los 1000 metros y de grandiosa belleza paisajística. Este municipio está bañado por el río Asón, su historia reciente se encuentra íntimamente ligada a la victoria de los liberales frente a los carlistas (1839), que le mereció al general Espartero el título de duque de la Victoria. Esta batalla marcaría para siempre a la capital del Alto Asón, apellidada desde entonces "de la Victoria".
Historia
Recursos
Este municipio se nutre principalmente, de la pesca de trucha y salmón en los ríos Asón y Gandara.
Desde los años iniciales del siglo XX, cuando los pioneros de los estudios prehistóricos en Cantabria (Alcalde del Río, L.Sierra, etc) buscaban con avidez testimonios artísticos de nuestros primeros pobladores, Ramales se constituyó como uno de los focos principales en este aspecto con el descubrimiento de las cuevas de Covalanas y La Haza que ofrecieron interesantes pinturas "al tampón" de ciervas, caballos, bóvidos, etc, en color ocre. También la de Sotarriza, descubierta por Sierra, dio un caballo en negro. Otras muchas numerosas cuevas existen en este municipio que también han ofrecido, como la citadas, restos de yacimientos (Cueva del Mirón, de la Luz, de los Costales, etc) que parecen asegurar un poblamiento desde el Musteriense al Bronce final. La zona de ramales aumento su población con Alfonso I, en el s.VIII, pronto se produciría la salida de montes hacia tierras hoy burgalesas, de gentes que abandonaron en parte nuestro municipio y crean monasterios, muy a principios del IX, en el valle de Mena (Burceña y Taranco). Sabemos que los lugareños debieron de tener cierta dependencia con el monasterio de Oña. A principios del s.XI, Ramales pertenecería, momentaneamente, al rey García de Navarra, pero pronto volvió a ser castellano. En 1210 consta que el monasterio de Santa María de Puerto hacía llegar sus propiedades hasta este municipio, pero es indudable que distintos monasterios menores serían los que ya en siglos anteriores hicieron nacer las aldeas actuales (San Emeterio de Gibaja ya se cita en 1170). Incluido Ramales en el señorío de los Velasco, que tuvo vasallos en islotes de realengo, Gibaja y Ramales formaron después, con Ojebar y Rasines, la junta de Parayas. Un hecho importante en la historia de este municipio fue la "batalla de Ramales" o Guardamino, en 1839, en la que fueron los carlistas vencidos por los liberales, y que dio el apellido "de la Victoria" a nuestra villa.
Destacar la iglesia de Ramales, de 1633, muy reformada, que conserva el retablo mayor de San Pedro, Barroco, del XVIII (1727), obra de Bernardo de Lombera y Francisco de Alvarado. En la iglesia de Guardamino, bella imagen gótica (s.XV) de la Virgen con el Niño. De monumentos civiles, el palacio de Revillagigedo (s.XVIII) del virrey de Méjico Juan Francisco Güemes; la Villa Ochoa, de 1880, propiedad del general Iriarte; el palacio modernista de la calle Barón de Adzaneta, de 1918. Un puente medieval, en el mismo Ramales, en el Salto del Oso, y, finalmente, restos de alguna ferrería en Entrepuentes, etc.
Monumentos
En cuanto a la actualidad, cabe destacar que cada tercer martes del mes se celebra un mercado en este municipio.
Y el último sábado de Agosto se celebra una feria.
Actualidad
En la confusión de la batalla, apareció un baúl lleno de mantones de Manila, una anécdota que ha dado lugar a la tradicional "Verbena del Mantón". Se trata de un festejo exótico al más puro estilo del Madrid castizo que desde entonces de celebra cada año (primer sábado de julio) en la localidad. Otras fiestas señaladas son la Fiesta de los Adioses (1 de septiembre) y El Milagruco, con bailes y cantos al son de pitos y tambores (4 de septiembre). San Pedro y San Valentín, el 29 junio. Fiestas patronales con romería y concursos de bailes regionales y de pasabolos.
Ambientes
Para los más jóvenes y marchosos, Santander es una ciudad con movida nocturna y larga madrugada que puede culminarse con un buen tazón de chocolate con churros. Se puede comenzar en Perines, Vargas, San Luis, pasar por el Rio de la Pila, Cañadío, Santa Lucía o la más alternativa calle del Carmen y acabar en las calles más discotequeras: Hernán Cortés y Panamá.
Fiestas
En gastronomía destacan el queso de nata, las truchas y el salmón.
Guía Turística: Ason_Soba: RAMALES DE LA VICTORIA