| Superficie | 31,80 Km2 |
| Nº de habitantes | 6481 |
| Distancia desde Santander | 34km. |
| Altitud | 80 m. |
| Estación de ferrocarril | Sí |
| Línea de autobuses | Sí |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 83 83 01 |
De la existencia de la gens cántabra de los Blendios, en esta
zona, no hay evidencias arqueológicas, sólo la mención
que las fuentes hacen de ella. Los romanos sí dejaron evidencias
en todo el municipio.
Reocín gozó de una gran preferencia romana, ya que en su
territorio se encontraban las codiciadas minas de calamita (en sus galerías
se han encontrado herramientas, lucernas y monedas romanas). Puente San
Miguel sería en época romana punto de confluencia de varias
de las vías con destino Portus Blendium.
En la Edad Media, El valle de Reocín formaría parte de la Merindad de las Asturias de Santillana. En el libro de las Merindades de Castilla, se nombra a "Riofocim" vinculado a los Condes de Castilla. Con el aumento del poder monacal, y a pesar de que sus habitantes eran gentes de behetría, gran parte de los territorios pasaron a depender de la abadía de Santillana. En el siglo X se construyó la fortificación del castro medieval del Castillón (Reocín), testigo, hoy ruinosos, de estos acontecimientos.
En la Baja Edad Media, con la crisis de los monasterios y el crecimiento
del poder nobiliar, el actual municipio de Reocín quedó
bajo el control de la casa de la Vega, iniciándose una época
de conflictos señoriales de los que fue testigo la torre medieval
de los Bustamante, en Quijas (s.XIII-XV).
El Pleito de los Valles (s.XVI) puso fin a todas las demandas y devolvió
al territorio su condición de realengo. Con la formación
de la provincia de los Nueve Valles, Reocín se convirtió
en su capital y allí se estableció la Casa de Juntas. Se
ponían las bases de la Provincia de Cantabria.
La emigración a América en los siglos XVII y XVIII provocó
un gran desarrollo económico en la zona, llenando su caserío
de numerosas iglesias y ermitas y de hermosas casonas barrocas de tipología
señorial.
Entre las primeras destacar la iglesia de San Ginés y la ermita
de San José, en Cerrazo; las ermitas de San Pedro y de los Valles,
con gran importancia histórica por ser lugar de reunión
de la Junta de los Nueve Valles, en Puente San Miguel; San Juan Bautista
y la ermita de San Benito, en Barcenaciones; San Andrés, en Caranceja
y la Asunción y las ermitas del Buen Suceso y de los Mártires,
en Quijas.
Entre las casonas y palacios señoriales barrocos destacar: de Gónzalez
Sánchez, en Cerrazo; la de los Agüera, la de los Manzanedo
y la de Gómez de la Torre, en Barcenaciones; el palacio de Bustamante
y el de Sobrecasa, en Caranceja; la casona de Orbe y el palacio-torre
de los Bustamante complejo arquitectónico con capilla y dependencias
auxiliares, en Quijas, etc.
En el siglo XX se construyó el complejo
de edificios de la familia Botín, inmerso en un bello jardín
romántico diseñado por Javier de Winthuisent. La casona
fue proyectada según los gustos del regionalismo montañes,
con portalada de Javier Gónzalez Riancho. La capilla panteón
es obra reciente de Chueca Goitia.
Torre de Quijas
Es una de las dos torres de este pueblo y el ejemplo arqutectónico
más antiguo del municipio. Se encuentra en el barrio de Villanueva,
en alto, completamente abandonada.
El estado de ruina en que se va encontrando requeriría de una atención más preocupada para evitar su natural deterioro. Afortunadamente, la otra torre se encuentra en buen estado, encuadrada en el conjunto arquitectónico del palacio de los Bustamante.
Palacio de los Bustamante
Alrededor de otra torre medieval, también en Quijas, se levantó en el siglo XVII el palacio de Bustamante, importante conjunto barroco con capilla y dependencias declarado monumento histórico artítico en 1982. Está junto al río, en bajo, en el lugar de Peña Mayor. La torre parece de los siglos XIII-XIV y el palacio, restaurado hace años por Hernández Morales y Carrión, del siglo XVII.
Aquí fue donde Amós
de Escalan- te hizo habitar a la principal pro- tagonista de su novela “Ave
Ma- ris stella”. Tiene buena portalada y pórtico de seis arcaduras
sobre pilares decorados.
La iglesia parroquial es también del XVI con apreciable retablo barroco.
En el alto de Quijas, una bella casona, con capilla y escu- dos, al lado
mismo de la carretera general.
En otras localidades del municipio de Reocín encontramos buenos conjuntos de arquitec- tura civil de diferentes épocas. Encontramos casonas de los siglos XVI y XVII en Barcenaciones, Cerrazo, Caranceja...
Ermita de los Valles en Puente
San Miguel
La “ermita de los Valles” del siglo XVIII, muda protagonista de los primeros síntomas regionalistas, cuando en ella se reunían en misa los delegados de los Nueve Valles de las Asturias de Santillana. En la iglesia de este pueblo pueden verse pinturas del artista moderno Enrique Segura en el presbiterio. En cualquier caso el interés artístico de esta ermita es escaso, sobre todo en relación con su importancia histórica.
Barcenaciones
Su iglesia es del siglo XVII con buena portada de arco adintelado y dovelas talladas. Retablo de la misma época y tabernáculo procedente posiblemente de Novales y obra de Juan de la Iglesia. La ermita de San Benito tiene otra puerta de carácter rural. Del resto de arquitectura religiosa del municipio, hay que resaltar los restos románicos de la iglesia de Valles. Volviendo al recorrido por el pueblo de Barcenaciones, encontramos casonas con los escudos de los Agüera, Manzanedo, Gómez de la Torre, etc...
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