
| Superficie | 36 Km2 |
| Nº de habitantes | 132 |
| Distancia desde Santander | 71.2 km. |
| Altitud | 831 m. |
| Estación de ferrocarril | No |
| Línea de autobuses | Sí |
| Teléfono del Ayuntamiento | (942) 77 86 72 |
Es una zona en la que las actividades agrarias y de manera especial la ganadería vacuna de destino cárnico han tenido y aún tienen una importancia capital en la economía de sus habitantes. Esto se ve reflejado los prados de siega que se extienden en los alrededores de los pueblos y en los extensos pastizales de diente que vemos por las laderas de muchos montes, fundamentalmente los que rodean al embalse de Alsa, de donde tambiés sacan beneficio, ya que tienen la central hidroeléctrica.
En la Edad Media, sería en los siglos de la Repoblación (VIII-IX) un lugar como otros próximos, de asentamiento de pequeños monasterios colonizadores que darían lugar a los tres poblados que hoy todavía forman el municipio: San Miguel de Agüayo, su capital, y los de Santa María y Santa Olalla de Agüayo. Pero no solamente caerían los colonos en el señorío de abadengo de estos locales monasterios, pues también sabemos que sobre San Miguel lo ejerció en su día el fuerte monasterio foráneo de Sahagún.
A partir del XIII serían los linajes solariegos
los predominantes, en las casas de Hoyos, Quevedo y Agüayo, siendo
este último el que daría más tarde nombre al territorio.
Sus concejos parecen mantenerse en behetría, pues en el Apeo de
1404 ni Santa Olalla ni San Miguel pagaban derechos a la casa de Lara
ni al rey.
Los Aguayo fueron siempre los señores dominantes y en la primera
mitad del XIII participaron en las campañas andaluzas del rey santo
Fernando III.
Este municipio formó parte de la Hermandad de Cinco Villas dentro de la Merindad de Campoo. En el Trienio liberal se incorporó a la provincia de Santander, y ha sido uno de los ayuntamientos constitucionales nacidos en 1835.
En el aspecto artístico no destaca con fuerza
dados los pocos lugares de habitabilidad. Sin embargo, en San Miguel de
Aguayo puede verse su iglesia del XVI, que sufrió por un rayo en
1966.
Tiene un retablo del XVIII, salomónico, y otro lateral del mismo
siglo, ambos populares. La mejor torre solariega del valle se encuentra
aquí, y es la de los Gómez de Bárcena, de tres pisos,
puerta de arco de medio punto, y ventanal conopial en el primero y otro
en el tercero con enmarque de imposta mixtilínea que acoge dos
escudos de armas, uno en blanco.
En Santa María de Aguayo, puede verse la iglesia parroquial, también del XVI, pero pocas imágenes de valor. Este lo tiene un cáliz que por su inscripción alcanza un interés indudable pues dice: "Diome la serenísima doña Juana de Austria, princesa de Portugal e Infanta de España".
En San Miguel de Aguayo se conserva la torre de Gómez de Bárcena, de planta cuadrangular y acceso a
través de arco de medio punto de grandes dovelas del siglo XVI.
En la fachada principal, en el primer piso hay una ventana de arco conopial, sobre ella dos ventanas cuadradas y en el piso superior sobre otra ventana se encuentran dos escudos, uno de ellos en blanco.
Hay otro escudo de similares características en una fachada de sillarejo y sillar cerca de la torre.
Arquitectura civil
Conserva restos de lo que fue una arquitectura civil de calidad, que
se remonta al siglo XVI. En Santa María de Aguayo, en una casa
muy transformada se encuentra un escudo de cueros recortados que muestra
un caballero, castillo...
Estas armas se repiten en otra edificación cercana, resto de lo que pudo ser un palacio, que conserva en una de sus fachadas ventanas cuadradas bajo guardapolvo y otras con arco rebajado
Arquitectura religiosa
En cuanto a la arquitectura religiosa, la iglesia
de Santa Olalla se comenzó en el siglo XVI, la de Santa María
es quizá del siglo XVII, y la de San Miguel es posterior.
Aunque no tienen mayor interés forman un bonito conjunto con
el paisaje.
Dentro de la alimentación natural destacamos, como en toda la comarca, los productos de matanza y las carnes, y en particular es típica la trucha del embalse de Alsa.


